A veces escribo para distraerme, otras veces sólo para concentrarme en escribir. Normalmente me duele empezar y cuando lo consigo no hay como detenerme. En sí soy adicta a escribir. La literatura para mí es un frenesí, sin ella sufro más de lo que sufro por ella. Porque todo lo que realmente amas, duele. Por eso me dueles tú. Porque te amo.

sábado, 25 de mayo de 2013

En proceso...

Sigo escribiendo. Tengo mil cosas en mente.
Y mientras más pienso más quiero escribir.
Pero no tengo tanto tiempo y siento que eso me sofoca.
Tener tantas cosas que expresar y no poder
tomar el papel y el lápiz por un día entero
sin interrupciones.


Me he sentido de la misma forma este último mes.
Me refiero a abril y mayo como un mes.
Como desde el 19 a hoy.
He estado con el mismo sentimiento.

Como cuando estás en el fondo de una alberca
no tan honda
y ves los rayos del sol reflejados en el agua
y no quieres salir porque la vista desde ahíes maravillosa
pero sabes que tarde o temprano
tendrás que subir a la superficie a respirar aire fresco
aunque la vista no sea tan hermosa
si lo ves desde una perspectiva desde la cual es "real".

Siento que ahorita estoy en esa etapa
entre salir a respirar o quedarme aquí sentada
apreciando mi vida desde donde quiero
aunque no se vea tan claramente,
sólo porque disfruto de la imagen.
Y tarde o temprano
tendré que adentrarme a la incertidumbre
de lo que es completamente cierto.
No un reflejo.
Y no sé si estoy lista para afrontar la realidad
porque no sé si va a ser igual de "bella"
que lo que me imagino aquí en el fondo del agua.

Lo bello de esto es la incertidumbre, de hecho.
No saber que pasa es mejor a que no pase nada.
Creo que he estado mucho tiempo intentando alejar un sentimiento.
Y ahora que lo acepto tal y como es
sólo me queda una cosa que hacer,
ya sea ir a conseguir lo que quiero
o alejarme por completo.
Y por ahora no me decido,
por eso estoy aquí observando.
Puede ser muy fuerte la impresión si de un momento a otro
hago un movimiento en falso.
Es lo que siento ahora.
Es la primera vez que prefiero no saber nada.

¿Seguiré abrazando la incertidumbre por ahora, entonces?

No sé. Eso es mejor que no abrazar nada.
Además se siente bien tener algo a que esperanzarse.
Como si nada más eso me estuviera ayudando a respirar bajo el agua.
Creo que soltarla significaría tener que regresar a la superficie
y creo que aún puedo quedarme un rato más aquí...
sin morir ahogada.

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