A veces escribo para distraerme, otras veces sólo para concentrarme en escribir. Normalmente me duele empezar y cuando lo consigo no hay como detenerme. En sí soy adicta a escribir. La literatura para mí es un frenesí, sin ella sufro más de lo que sufro por ella. Porque todo lo que realmente amas, duele. Por eso me dueles tú. Porque te amo.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Julio y Alejandra

Voy a hacer una comparación imperdonable pero un tanto cierta, cuando te leí detenidamente por vez primera te imaginé sentado en una banca del cementerio de Montmartre escribiendo y yo a tu lado, escribiendo también. Ambos decíamos “ya quedó”, intercambiando escritos, nos quedábamos en silencio una vez más y nos dedicábamos a leer, entender y releer las letras plasmadas en hojas en blanco intercambiadas. Y algo que yo pensaba en ese momento era lo mismo que pienso ahora el inventarme esta historia, siempre había querido conocer a un escritor tan similar a Cortázar y tan ordinario como yo. Y no te llamo ordinario en forma de ofensa, no. Admiro cada segundo de tu ordinaria vida y admiro cada palabra que escribes y plasmas y dictas y creas en tu imparable remolino de pensamientos. Y, también, te imagino pensando que siempre habías deseado conocer a alguien que escribiera como Pizarnik y fuera tan ordinaria como tú. Y tampoco lo dirías en forma de ofensa, sino con respeto y admiración como el que yo te tengo a ti.

A lo que quiero llegar, supongo, es que nos imagino a ambos, entablando una conversación acerca de la vida, la filosofía y el dolor de amar, o lo que sea, pero hablando. Siendo amigos, conociendo el cementerio de Montmartre (y no es por cursi, sino porque es la novedad en mi vida) y ambos sentados uno frente a otro pensando que tú eres lo más cercano a Cortázar y yo lo más cercano a Pizarnik, pero sin la fama, ordinarios y aún más encariñados con las penas y el dolor.

(Fíjate, es chistoso que nuestros nombres y los suyos empiecen con las mismas letras. Y yo no creo en el destino ni en coincidencias, pero se me hace curioso. Mi consciente escogió dos escritores al azar, mi subconsciente lo analizó todo.)

domingo, 15 de septiembre de 2013

Verso libre

Yo encontré inspiración para escribir.
Creo que va para largo.

¿En qué te inspiras?

En que hace unos muchos meses
leí por primera vez The Bell Jar
y recuerdo, que antes de eso,
leí The Virgin Suicides y Girl, Interrupted.
Y estoy un poco en ese mood emocional,
tristón, sin ganas de vivir.
Lo que La Maga podría llamar
"el mal de Oliveira",
en que todo me duele.
Respirar, sola, en mi cama,
bajo mis sábanas frías, me duele.

Hoy es un día lleno de recuerdos,
más que de vivencias.

Sí que lo es.
Sobretodo cuando pasas una tarde completa
en un café
con una persona que
solías conocer
como a la palma de tu mano.
Sólo para darte cuenta
que ya no sólo dejaste de extrañarlo
sino que crees que estarás mejor lejos de ese ser.