A veces escribo para distraerme, otras veces sólo para concentrarme en escribir. Normalmente me duele empezar y cuando lo consigo no hay como detenerme. En sí soy adicta a escribir. La literatura para mí es un frenesí, sin ella sufro más de lo que sufro por ella. Porque todo lo que realmente amas, duele. Por eso me dueles tú. Porque te amo.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Siempre llueve al final

Veintitrés de Julio, 2012

Al final se resolvió todo. Terminamos. Él lo tomó bien y decidimos seguir siendo amigos. Pero yo soy una estúpida. ¿Por qué? Porque sigo soñando con imposibles. Entonces tengo impulsos externos a mí que me hacen decir cosas sin sentido. Impulsos, como tus ojos, que me hacen decir cosas sin sentido, como que me gustas. Y tal vez por eso tú me digas que te gusto también y luego me beses. Y así estoy ahora, soñando con imposibles. Soñando contigo. Imaginando qué sería de mí si lograra contener mi necesidad de estar a tu lado

Pero todo es estúpido porque tú no estás y me da miedo que esto, lo que sea que hay entre nosotros, se pierda cuando te vayas. Y yo soy estúpida por pensar así y por extrañarte. Extrañarte más a ti que a alguien que realmente se lo merece. Porque a ti te extraño con dolor, hasta físico. A él por la costumbre de tenerlo cerca. Seguramente es obra del famoso karma que nos va jodiendo la vida. Sólo espero que tú me extrañes también y que te duela tanto como a mí. Aunque jamás te enteres de cuanto pienso en tí. Aunque yo jamás me entere si me recuerdas. 

Amar en silencio es la forma más terrible de amor que cualquier otro que vayamos a experimentar. Pero tú te vas y quiero creer que te duele dejarme. Eso es lo de menos. La distancia. Y no es sólo culpa de la distancia que no podamos estar juntos. Es culpa nuestra (aunque no haya un "nostros"). Porque yo lo sabía desde antes que me dijeras que piensas en mí y que me recuerdas. Yo sé que te gusto porque te veo y me doy cuenta que te cuesta contener la sonrisa cuando me miras. Siempre lo supe pero no dije nada porque yo no quería aceptar que sentía lo mismo. Y, ahora, es demasiado tarde. 

Tal vez me lo merezco. No obstante, no tengo nada de que arrepentirme. Justo esto es una explosión de una vieja represión de sentimientos y, tal vez, esto debía pasar para que ambos reaccionáramos. Para que tú supieras. Para que yo lo admitiera. Y no, no me arrepiento. 


"Is it really necessary every single day? You're making me more ordinary in every possible way. This ordinary mind is broken, you did it and you don't even know. Leaving me with words unspoken. You better get back cause I'm ready for more than this, whatever it is."

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